(foto.: Mnlkl20)A veces es bueno parar. Elegir un día entre semana, dejar obligaciones y deberes, coger unos bocatas y un par de cervezas y echarte a andar monte a través, pisando rocas, saltando escalones de piedra, dejándote caer en una inmensa planicie rocosa, mirar el horizonte con los picos de las montañas todavía nevados, el olor a jara y a pino penetrando por las fosas nasales, y llenarte de luz los ojos y de oxigeno los pulmones.
Otras veces, es dejarte llevar por los caminos de nuestro Parque del Retiro, lleno de pequeñas plantas, pensamientos de todos los colores, tulipanes que empiezan a despuntar, perderte por
Otras veces, es dejarte llevar por los caminos de nuestro Parque del Retiro, lleno de pequeñas plantas, pensamientos de todos los colores, tulipanes que empiezan a despuntar, perderte por

(foto.: Mnlkl20)
sus rincones oyendo el caer el agua de sus fuentes, ver su Estanque lleno de barcas con gente remando, riendo, patos, ocas, ánades persiguiéndose sabedoras de que ya ha llegado la primavera, sentarte al lado de una estatua, una Sirena, y tocar sus redondeadas y frías formas. Comer en un pequeño restaurante mexicano de Chueca, pasear por los pasillos de Berkana ojeando sus libros, sin poder decidirte con cual de ellos quedarte ,caer en la tentación de tocarlos... ¡pocas cosas son comparables al tacto de un libro!, acariciar su tapa, abrirlo, ojear el primer párrafo de la pagina que queda abierta, dejarte enganchar por esas palabras que su autor/a ha imaginado en tu boca, esperar ansiosa a llegar a casa para leer las primeras líneas…
Y si esto lo haces junto a la compañía adecuada, puede resultar lo mas parecido a tocar el cielo. Gracias SN por esos maravillosos Kit-Kat semanales.
Y si esto lo haces junto a la compañía adecuada, puede resultar lo mas parecido a tocar el cielo. Gracias SN por esos maravillosos Kit-Kat semanales.





